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El Emperador Constantino

Constantino Primero, llamado el Grande, nació en el año 274 y murió en el 337.  Supuestamente fue el primer emperador convertido al cristianismo. Fue el fundador de Constantinopla, la actual Estambul.  Era hijo del jefe militar de la Guardia Pretoriana, Constancio Cloro, quien más tarde se convirtió en emperador, y de Elena, quien fue canonizada por la iglesia católica como santa Elena.

 En el año 306 luchó contra los sármatas y se unió a su padre en Britania. Era tan popular entre sus tropas que le proclamaron augusto cuando su padre murió ese mismo año.  Sin embargo, durante las dos siguientes décadas tuvo que luchar contra sus rivales al trono, y no logró ser emperador único hasta el año 324.

Siguiendo el ejemplo de su padre y de los anteriores emperadores del siglo tercero, en su juventud fue un adorador del sol.  Consideraba que el astro rey era la manifestación visible de un Dios Supremo invisible, que era el principio del universo, el cual a su vez era equiparado con el emperador romano.

Esto era evidente, ya que en el año 310 afirmó que mientras marchaba con sus soldados vio la forma de una cruz superpuesta en el sol y las palabras en latín, in hoc signo vinces, que quieren decir “Con este signo vencerás”. Luego en el año 312, en la víspera de una batalla contra Majencio, su rival en la península Itálica, dijo que soñó que se le apareció el Señor Jesucristo y le Dijo que grabara las dos primeras letras de su nombre XP en griego, en los escudos de sus tropas.  Tras esta visión, Constantino instituyó un nuevo estandarte para marchar en la batalla, al que llamó Lábaro. Se dice que después de estas visiones, Constantino se convirtió de inmediato al cristianismo.

Derrotó a Majencio en la batalla del Puente Milvio, cerca de Roma, en octubre de ese año, el 312.  El Senado le aclamó como salvador del pueblo romano y le dio el título de primus augustus. Constantino consideró que el Dios cristiano le había proporcionado la victoria, por lo que supuestamente abandonó sus anteriores creencias paganas. Detuvo la persecución de los cristianos, y proclamó el Edicto de Milán en el año 313, que ordenaba la tolerancia del cristianismo en el imperio romano.

La Escritura dice: “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.  Por sus frutos los conoceréis.  ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?  Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.  No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.  Así que, por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:15-20).

A todo lo largo de las Escrituras inspiradas, las personas tanto fieles como injustas, son comparadas con los árboles, lo cual no debe sorprendernos.  Lo que el Señor está diciéndonos es que podemos juzgar si la persona es fiel o infiel por los frutos o la obra que realiza a lo largo de su vida.

Pero... ¿Cuáles fueron los frutos del emperador Constantino?  Como emperador Constantino tenía tanto autoridad militar como política, por lo tanto asumió el título de “Pontífice Máximo” - indicando con esto que era tanto gobernante del imperio como de la iglesia. ¡En realidad se autoproclamó como el primer papa!

La historia demuestra que sus motivos no fueron para nada religiosos, sino que hay que admitir que este hombre fue un genio político ya que reconoció que podía, o ser tolerante con los cristianos o permitir que ellos poco a poco socavaran su imperio.  Él optó por lo que mejor le convenía, y decidió ser tolerante con los cristianos ya que eso beneficiaba a sus intereses.

Diocleciano, el emperador del imperio romano de occidente antes de Majencio, hizo hasta lo imposible por acabar con los cristianos, pero fracasó.  Constantino consciente de que si perseguía a los cristianos sólo provocaría el martirio, y que el martirio produciría más creyentes, terminó por unírseles.

El 23 de febrero del 303, Diocleciano emprendió la primera persecución contra los cristianos.  Diez años después en Milán, Constantino proclamó el edicto de Milán decretando que los cristianos no serían nunca más el blanco de persecución del imperio romano.  Pero las cosas no acabaron allí, en el siglo cuarto y gracias a Constantino, el cristianismo se convirtió en la religión oficial de Roma.   Se estima que durante el siglo cuarto, sólo un diez por ciento de la población eran cristianos, pero con la “ayuda” de Constantino, fueron siendo asimilados poco a poco en la cultura romana.

En el año 314, inmediatamente después de legalizar la iglesia “cristiana” como una religión del estado, los “cristianos” denunciaron en el Concilio de Ancyra, el culto a la diosa Artemisa.  Mediante el edicto del año 315, muchos templos paganos fueron destruidos por “las hordas cristianas y sus sacerdotes fueron asesinados”. En el año 315 miles de paganos fueron asesinados. Entre los años 316 al 326 Constantino proclamó una serie de disposiciones que favorecían al “cristianismo” frente al paganismo.

En el año 326, El emperador Constantino, siguiendo las instrucciones de su madre Elena, destruyó el templo del dios Asclepio en Aigeai de Cilicia y el de la diosa Afrodita en Jerusalén, en Afka, en Líbano, Mambre, Fenicia, Baalbek, etc.

En el año 330 se apropió de todos los tesoros y las estatuas de los templos paganos de Grecia, y se las llevó a Constantinopla para decorar su Nova Roma, la capital de su imperio.  Allí los colocó en todos los templos “cristianos”. Fue así como diosa Ceres con su hijo se convirtieron en María y Jesús, el dios Zeus, en la representación de Dios Padre y sucesivamente.  Igualmente cristianizó el nombre de muchas celebraciones paganas.

Constantino fue muy conocido por su falta de piedad para con sus enemigos políticos.  En el año 325 hizo ejecutar al emperador romano oriental Licinio, su cuñado, por estrangulación, a pesar de que había prometido públicamente no ejecutarle.

En el 326, ordenó también la ejecución de su hijo Crispo, el único hijo que tuvo con su primera esposa Minervina, y unos meses después a su segunda esposa Fausta.  Luego Constantino supuestamente se arrepintió y vivió atormentado por la muerte de Crispo.  Pospuso su bautismo hasta la propia hora de su muerte, ya que le prometieron que esta ceremonia lavaría todos sus pecados.

Su fundador fue Constantino El Grande...
Su iglesia no nació en Jerusalén, sino en Roma...
Él nunca fue cristiano y creía que una vez bautizado, si llegara a pecar, sería condenado por la eternidad.

Todo el sistema del romanismo con sus jerarquías,

•      papas,
•      concilios,
•      tradiciones,
•      liturgias,
•      santos beatificados,
•      Agua bendita,
•      Compadres y comadres,
•      bautismo para salvación,
•      Pronunciamiento de Ex-cátedras,
•      marianismo y las tradiciones que reemplazaron las Escrituras, comenzó con este caballero.

El sistema eclesiástico que él introdujo fue tomado de Babilonia, con sus sacerdotes vestidos de negro, sus monjes, sus celibatos y demás.

Es verdad que él decretó la libertad a los cristianos, ¡pero a un precio tan alto que hasta la fecha, casi 2 mil años después, no se ha podido pagar!

Se puede decir que ningún otro hombre haya hecho más daño a la iglesia cristiana que este hombre al mezclarla con el paganismo babilónico.

DIFERENCIAS ENTRE AMBAS IGLESIAS

1. La Iglesia Cristiana nació por medio del poder del Espíritu Santo el día de Pentecostés.  Sin embargo, la Iglesia Romana nació en Roma gracias al decreto firmado por Constantino alrededor del año 313 D.C.

2. La Iglesia Cristiana tiene por cabeza a Cristo mismo.  La Iglesia Romana tiene por cabeza al Papa descendiente de Constantino.

3. La Iglesia Cristiana tiene como guía doctrinal la Biblia, la Palabra de Dios.  Pero la Iglesia Romana tiene como guía la tradición, los dogmas de sus Concilios y las declaraciones “infalibles” de ex-cátedra de sus Papas.

4. La Iglesia Cristiana cuenta, entre sus líderes con pastores y ancianos.  Sin embargo, la Iglesia Romana tiene a sus sacerdotes, monjes, monjas y diáconos.

5. La Iglesia Cristiana reconoce como santos a todos aquellos que fueron salvos por medio de Cristo.  La Iglesia Romana reconoce a santos que hayan sido canonizados por el papa de turno.

6. La Iglesia Cristiana reconoce como único intermediario entre Dios y el hombre a Jesucristo.  Pero la Iglesia Romana ofrece una larga lista de santos beatificados como intermediarios entre Dios y el hombre.

7. La Iglesia Cristiana predica la salvación únicamente por medio de la gracia divina, sin obras.  Sin embargo, la Iglesia Romana reclama obras de caridad para la salvación.

8. La Iglesia Cristiana reconoce que el único que tiene potestad para perdonar pecados es Dios mismo, nuestro Señor.  Sin embargo la Iglesia Romana acepta y enseña que sus sacerdotes tienen potestad para perdonar o retener los pecados a un penitente.

9. La Iglesia Cristiana enseña que se debe confesar los pecados únicamente a Dios, salvo que se haya pecado contra el prójimo.  La Iglesia Romana pretende haber patentado el derecho exclusivo para perdonar pecados.

10. La Iglesia Cristiana cree que cuando un cristiano muere, su alma va directamente a la presencia de su Salvador, al cielo.  La Iglesia Romana ha inventado un purgatorio donde esa alma supuestamente se va purificando.

11. La Iglesia cristiana cree que el Vicario de Cristo es el Espíritu Santo, pero la Iglesia Romana cree que es el papa de Roma.

12. La Iglesia Cristiana enseña que el pastor, obispo, presbítero debe ser esposo de una sola mujer y tener en orden a su familia.  Pero la Iglesia de Roma enseña el celibato.

¿SE UNIRÁN FINALMENTE LOS... “CRISTIANOS”?

Sí, pero no antes de que la Iglesia de Cristo sea arrebatada y llevada a las alturas para encontrarse con su Salvador en el aire.

DOS IGLESIA Y DOS DESTINOS

•      El destino eterno de la Iglesia de Cristo es el cielo.

*      El destino eterno de la Iglesia de Roma es la condenación.

•      El reino de Cristo no es de este mundo.

*      El reino de la Iglesia de Roma sí, es de este mundo.

•      Los miembros de la Iglesia Cristiana llegan a serlo mediante el arrepentimiento y la fe en Cristo.

*      Los miembros de la Iglesia Romana lo son por medio del bautismo.

•      La autoridad de la Iglesia de Cristo es Su Palabra para los cristianos.

*      La autoridad de la Iglesia Romana es su iglesia para sus miembros.

¿REGRESARÁN LOS CRISTIANOS AL ROMANISMO?

Son muchísimos los que son autoproclamados líderes evangélicos y que están haciendo grandes esfuerzos por unirse con el romanismo.

Este fenómeno en sí debe ser para los cristianos, una muestra más de cuan cercana está la hora de la partida de la Iglesia de Cristo a su morada eterna.

HAY DOS DECLARACIONES BÍBLICAS QUE DEBEMOS TENER EN CUENTA:

1. Debe entrar “la plenitud de los gentiles” (Romanos 11:25)...

25 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles (Romanos 11:25).

2. Debe ir separándose lo falso de lo verdadero (Apocalipsis 22:11)...

11 El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía (Apocalipsis 22:11).

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