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La batalla por la verdad

“¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra” (Sal. 119:9).

Los creyentes a través de cada generación han experimentado diversos problemas en sus intentos por vivir para Cristo. Aunque las circunstancias y situaciones hayan variado en gran manera con el paso de los milenios, Dios ha provisto su remedio el cual es tanto eterno como suficiente.  Este remedio es “Guardar su Palabra”.

Siendo que Dios proveyó la solución, no se necesita ninguna revelación especial para reconocer que Satanás, el adversario de Dios, haría de su Palabra el foco principal de su estrategia de subversión.  Comenzó en el huerto del Edén cuando la serpiente en diálogo con Eva, astutamente la sedujo para que reconsiderara lo que el Creador le había ordenado: “Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?” (Gn. 3:1).

Satanás siempre se las ingenia para pervertir la verdad absoluta de Dios, ya sea añadiéndole contenido erróneo o restando verdades críticas.  Ese ha sido su plan asombroso a través de las edades conforme ciega “...el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Co. 4:4).
La táctica de... “¿Conque Dios os ha dicho?” casi siempre es seguida por un rechazo directo a la Escritura, tal como ocurrió en el principio, cuando le dijo a la mujer: “No moriréis” (Gn. 3:4b).  Esto abre el camino para que la Biblia sea denigrada, burlada, distorsionada, y se convierta en objeto de burla y mentira.  A pesar del ataque inclemente contra la Palabra de Dios por miles de años, la Escritura nos dice y la observación confirma, que la ofensiva contra ella será sin precedentes en los últimos días.

•    “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos” (2 Ti. 3:1).
•    “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas” (2 Ti. 4:3, 4).
•    “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia” (1 Ti. 4:1, 2).

El hermano T. A. McMahon del ministerio The Berean Call, comparte así con nosotros su propia experiencia, dice: «Mi observación personal de la estrategia del adversario se inició hace como treinta años, cuando comencé mi trabajo con Dave Hunt, al exponer las sectas en los documentales: la ‘Explosión de las sectas’ y ‘Los fabricantes de dioses’.  Y poco después mientras trabajaba tratando de alertar a la iglesia de las creencias de las sectas y prácticas que se han infiltrado en las comunidades cristianas en ‘La seducción del cristianismo’.  He pasado más de veinticinco años observando y escribiendo sobre las tendencias dentro del cristianismo evangélico, lo cual me ha permitido identificar las tácticas que creo que mejor ejemplifican los asaltos de Satanás a la Palabra de Dios, en estos últimos días antes del retorno de Cristo.

Yo era católico romano antes de experimentar el nuevo nacimiento.  Jesús le dijo a Nicodemo: ‘De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios... Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios’ (Jn. 3:3b, 5).  Estaba tanto ciego como separado del reino de Dios hasta mi nacimiento espiritual, el cual dijo el Señor Jesucristo era imperativo, cuando afirmó: ‘...Os es necesario nacer de nuevo’ (Jn. 3:7b).

A pesar de que Jesús dijo que era imperativo, muchos de los evangélicos hoy le prestan muy poca atención a lo que Él ordenó, y consecuentemente han aceptado a los más de mil millones de católicos romanos como ‘hermanos y hermanas en Cristo’.  Entre las numerosas distorsiones de las enseñanzas de la Escritura, muchos católicos profesan ‘haber experimentando el nuevo nacimiento’ basándose en que fueron bautizados como infantes.  De manera similar, la iglesia de Roma acepta a todos los cristianos no bautizados como católicos, como ‘hermanos separados’.

Hace treinta años, unos jóvenes evangélicos me confrontaron con el hecho de que no ‘era su hermano en Cristo’ y me explicaron lo que las Escrituras enseñaban respecto a una relación verdadera con Jesús.  Hoy la influencia de organizaciones tales como Católicos y Evangélicos Unidos, las Guardianes de la Promesa, la Asociación Evangelística Billy Graham, la mayoría de ministerios inter-denominacionales en las universidades, el apoyo ilimitado que los evangélicos le dieron a la película católica ‘la Pasión de Cristo’ y el rápido crecimiento del ecumenismo, han creado una atmósfera de aceptación a los católicos como creyentes. Consecuentemente, yo, y muchos otros que conozco, hemos sido reprendidos por los evangélicos por afirmar que los católico romanos tienen un evangelio que es contrario a las Escrituras, y que por lo tanto no puede salvar a nadie.  Por consiguiente, nos han dicho que estamos ofendiendo a ‘los hermanos católicos cristianos’ por testificarles. Éste es un desarrollo sin precedentes en los últimos días entre los evangélicos, especialmente esos en las universidades y escuelas intermedias cristianas».

Hoy los grupos entre los veinte años, se han convertido en el blanco del adversario en formas que no tienen paralelo en la moderna historia de la iglesia.  Este objetivo está en armonía con el socavamiento de la Palabra de Dios al diluirla, incluso al negar su autoridad.  Lo que hace esta estrategia particularmente insidiosa es que se trata de una labor interna, es decir que está siendo perpetrada desde el interior por esos que aseguran ser evangélicos o que al menos tienen raíces evangélicas.

Hoy en día ha aparecido un movimiento conocido como la Iglesia Emergente que está tratando de alcanzar a la cultura posmoderna actual para Cristo, al tratar de “volver a inventar” el cristianismo, haciéndolo más atractivo para los jóvenes adultos.  Por ejemplo, dado que la generación posmoderna se caracteriza por un desdén hacia la autoridad, cualquier cosa que sugiera autoridad, tal como la predicación o enseñanza, es minimizado o renovado como “conversación”.

El apóstol Pablo nos dijo en 2 Timoteo 4:3, que en los últimos días las personas no soportarán la sana doctrina, y la sana doctrina es contraria y ofensiva a este movimiento.  Su autor más prolífico Brian McLaren, demuestra esto a través de sus escritos, dice: «La iglesia se aferró a esa doctrina antigua del pecado original como un perro a un palo, y antes de que usted se diera cuenta, el entero evangelio se enroscó a su alrededor.  En lugar de ser el gran mensaje salvador de Dios para el mundo entero, el evangelio se convirtió en un poco de información secreta sobre cómo solucionar el molesto problema legal del pecado original». En otra parte dice: «Creo que todavía no tenemos el evangelio correctamente.  ¿Qué significa ser salvo?... Ninguno de nosotros ha llegado todavía a tal ortodoxia».

Pero este señor está bien equivocado, porque conozco a un buen número de niños de cinco o seis años que han arribado a tal ortodoxia al entender y creer el simple evangelio.  La Iglesia Emergente, más que ninguna otra tendencia conocida, se aproxima mucho al cumplimiento de la advertencia profética dada a los ancianos de Éfeso: “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.  Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño.  Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos.  Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno” (Hch. 20:28-31).

Verdaderamente los líderes emergentes están hablando “cosas perversas” y “arrastrando tras de sí a los discípulos”.  Hemos recibido cartas de padres y pastores evangélicos que han descubierto a sus jóvenes buscando Iglesias Emergentes por las “nuevas experiencias” que ofrecen en abundancia: el arte religioso, con imágenes primarias impresionistas de “Jesús”, películas “bíblicas”, rituales basados en la liturgia católica ortodoxa, relaciones personales “comunitarias”, espiritualidad contemplativa y misticismo, incluyendo yoga, “diálogos” bíblicos, interacción ecuménica con “personas de fe”, un evangelio social, planes para salvar el planeta, restaurar el reino y demás.

La estrategia de “¿Conque Dios os ha dicho?” ha tenido mucho éxito al socavar la creencia crítica en la suficiencia de la Palabra de Dios, y aunque la Biblia reclama que es suficiente para “todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad...” (2 P. 1:3a), muchos cristianos que profesan creer en la Biblia ya no la consideran suficiente.  Esto es particularmente evidente en el área de la conserjería.  Muchas iglesias evangélicas se han convertido en una fuente mayor de referencia para los psicoterapistas seculares, pastores que en su mayoría no están comprometidos con sus ovejas y que prefieren consultar a asalariados en lugar de acudir a Dios para resolver los problemas de esta vida.

Esto puede ser el escenario más astuto de Satanás en contra de la Palabra de Dios y el cuerpo de Cristo.  Es un proceso de engaño e intimidación.  La conserjería psicológica se anuncia como un esfuerzo científico que ayuda a resolver los problemas mentales, emocionales y de comportamiento que los cristianos encuentran en su vida diaria.  ¡Nada está más lejos de la verdad!  Porque la tal psicología no es ni científica, ni ayuda para nada.  Además, sus más de quinientos conceptos psicoterapéuticos y métodos son contradictorios a la verdad bíblica.
Sin embargo, los creyentes, especialmente los pastores, se han visto intimidados por el mito que la conserjería es sólo para profesionales y que únicamente esos con entrenamiento académico están calificados para hacerse cargo de los problemas mentales y emocionales de las personas.  Eso no sólo es un rechazo de lo que la iglesia había practicado por dos mil años, sino que no concuerda con la investigación actual que demuestra que los profesionales no poseen ninguna habilidad terapéutica superior, si se comparan con los no profesionales.  Por consiguiente, los estudios revelan que la educación mental profesional y entrenamiento, no son prerrequisitos necesarios para poder ser un ayudante efectivo y ordenado por Dios.

El fundamento de la psicoterapia y las enseñanzas de la Biblia son diametralmente opuestas la una con la otra.  La psicología enseña que el hombre tiene dentro de sí mismo, es decir en su yo, todo eso que necesita para su bienestar mental y emocional.  Por consiguiente, sus problemas se originan de asuntos externos a él mismo.  La Biblia declara que el hombre tiene una naturaleza pecaminosa que no puede cambiar por sí mismo.  Su problema es el corazón, porque de él se origina todo lo malo: “Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez.  Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre” (Mr. 7:21-23).

Cuando los cristianos hacen intentos por combinar la psicología con las enseñanzas de las Escrituras, a sabiendas o involuntariamente, están buscando un “camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte” (Pr. 14:12), y una variación del diálogo “¿Conque Dios os ha dicho?” que resultó en la corrupción de la Palabra de Dios.
La influencia de la psicología se ha propagado a través de la iglesia hoy como una plaga.  El apóstol Pablo profetizó que la mentira de la raíz de la psicoterapia prevalecerá en los últimos días cuando vendrán tiempos peligrosos: “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.  Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos” (2 Ti. 3:1, 2).

La piedra angular humanista del amor propio, se ha convertido en una nueva doctrina dentro del cristianismo evangélico, y se enseña desde muchos de los púlpitos más populares.  En los sermones, más a menudo de lo que suponemos, se cita a los psicólogos, y se enseñan sus conceptos psicológicos antibíblicos para darles credibilidad.  Las conferencias nacionales evangélicas que no incluyen a un psicólogo prominente como un “experto” sobre los problemas diarios son pocas.

Los llamados psicólogos cristianos son a menudo mejor conocidos y más respetados por los evangélicos que los predicadores y los maestros.  De hecho, el evangélico más influyente y más prominente en Estados Unidos, no es un evangelista, un predicador, ni un maestro de la Biblia sino un psicólogo el doctor James Dobson.  Él encabeza una lista de “consejeros” que integran la psicología con la Biblia y que se ha convertido en un establecimiento doméstico entre los cristianos en Estados Unidos, incluyendo Gary Smalley, John Trent, Henry Cloud, David Stoop, Larry Crabb, John Townsend, Les y Leslie Parrot, H. Norman Wright, y sucesivamente.  Entre las organizaciones que socavan la Escritura al mezclarlo con la psicoterapia, la principal es la sociedad evangélica norteamericana, que se conoce como Sociedad Americana de Consejeros Cristianos, cuyas siglas en inglés son AACC.  Recientemente produjo La Biblia para Esperanza, una nueva versión revisada de la Biblia para consejeros, la cual destaca 116 temas, la mayoría de los cuales fueron escritos por esos con trasfondo en conserjería psicológica, desde psiquiatras hasta psicólogos clínicos para el matrimonio y consejeros cristianos.

Aunque la AACC alardea de “contar con cincuenta mil miembros” y de continuar creciendo cada día, palidece en comparación con otra entidad de gran influencia que está produciendo cientos de miles de jóvenes a quienes se les está enseñando a integrar la psicología con la Escritura: las escuelas intermedias superiores y las universidades.  La segunda carrera más popular entre las instituciones evangélicas de alta educación es la pseudo ciencia de la psicología.  La subversión de la Escritura y el “¿Conque Dios os ha dicho?” está de moda hoy, con la aceptación de “verdades” de Freud, Jung, Maslow, Rogers, y una hueste de otros ateos humanistas y anticristianos.

La batalla por esta generación de jóvenes se está intensificando.  El autor cristiano Dave Hunt registra otro ataque violento sobre el nuevo ateísmo militante, en su libro que se publicará muy pronto El cosmos, el Creador y el destino humano, y nota un ataque particular que es sin precedentes: “El reto de la blasfemia”.

La Cuadrilla de la Respuesta Racional o RRS por sus siglas en inglés, es un grupo de ateos que confrontan lo que ellos consideran ser reclamos irracionales, más notablemente esos hechos por cristianos.  Este grupo está regalando DVDs del documental El Dios que no estaba allí, que el periódico Los Angeles Times llama “provocativo - por decirlo suavemente”.  Sólo hay un truco: Ellos quieren su alma.  Y la forma es simple.  Usted registra un breve mensaje condenándose a sí mismo al infierno, luego lo coloca en el sitio de internet YouTube, y La Cuadrilla de la Respuesta Racional le enviaría un DVD gratis del Dios que no estaba allí.

Pero... ¿Qué podemos hacer para impedir que nuestros jóvenes sean engañados por el avance de la apostasía?  Enseñándoles la Palabra de Dios.  Disciplinándolos, e instruyéndolos en la sana doctrina.

Muchos de estos jóvenes se sienten abrumados por la apostasía que está teniendo lugar, pero no están sin esperanzas.  Ven la apostasía como un diluvio que no pueden contener, a menos que sea debido a un acto soberano de Dios.  A pesar de todo están optimistas pensando que muchos pueden ser rescatados.  Ellos están conscientes de que una gran mayoría de quienes profesan ser cristianos no están fundamentados en la fe, que están distraídos y se sienten atraídos por el mundo, y algunos incluso piensan que son cristianos debido a sus vínculos familiares.

¿Despertar espiritual o retorno a las tinieblas?

La historia revela que en el cristianismo, las modas y tendencias van y vienen.  Tal parece que es muy común para muchos pastores y líderes de la iglesia, estar buscando constantemente nuevas metodologías, “nuevas modas y nuevas cosas, que Dios supuestamente está haciendo” en este momento.
Vivimos en un período en la historia, en que la iglesia se caracteriza por el entusiasmo, por métodos y medios para facilitar el crecimiento numérico de las congregaciones.  A menudo se cree que las iglesias bendecidas, son las que cuentan con un gran número de miembros, sea cual fuere el método que se use para conseguirlo.  El crecimiento de la iglesia se ha convertido en la vara para medir el cristianismo exitoso.

El cristianismo con propósito

El movimiento entre las iglesias de mayor y más rápido crecimiento en el mundo hoy, promueve un concepto llamado “La iglesia con propósito”. No importa el lugar, a donde quiera que vaya en estos días, este movimiento con propósito es proclamado como el último método de crecimiento.

Pero deténgase por un momento y piense.  ¿Qué es lo define el éxito desde una perspectiva bíblica?  Mientras estamos acostumbrados a aceptar las cifras o la cantidad de miembros como la vara para medir el éxito, en lo que a cristianismo se refiere, la cantidad sin calidad es un engaño.

Según la Biblia, la fe cristiana debe estar relacionada directamente con la Palabra de Dios.  La fe viene por el oír lo que Dios ha dicho, para luego actuar en conformidad.  Con respecto al crecimiento de la iglesia, si el mismo es el producto de alguna técnica ideada por algunos hombres, y no se basa en la Palabra de Dios, los resultados de hecho pueden ser engañosos.
Con esto en mente, consideraremos esta tendencia actual conocida como “el movimiento de la iglesia con propósito”. Antes de hacerlo, vamos a examinar la premisa bíblica de que debemos de probar todas las enseñanzas, tal como dice el capítulo 17 de Hechos que hicieron los bereanos, quienes escudriñaban las Escrituras con diligencia: “Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea.  Y ellos, habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los judíos.  Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.  Así que creyeron muchos de ellos, y mujeres griegas de distinción, y no pocos hombres” (Hch. 17:10-12).

La intención del propósito

Una de las principales metas de este movimiento con propósito, como ya mencionara, es el crecimiento de la iglesia. Este desarrollo depende en añadirle nuevos miembros a las iglesias, basándose en métodos y técnicas humanas.  Mientras sus promotores dicen que este sistema humano está en la Biblia, hay más que razones para cuestionar este reclamo.

Tal parecería que muchas de estas técnicas del movimiento con propósito están orientadas, en lo que me conviene a mí y supuestamente a la obra, en lugar de lo que yo pueda hacer por usted.  Los líderes exitosos del movimiento con propósito averiguan lo que le atrae a las personas que acuden a sus iglesias, y luego les proveen el tipo de actividades o servicio que creen que complacerá a sus visitantes.  Estas iglesias con propósito están orientadas más como un negocio, mientras pasan por alto la doctrina a fin de no ofender a nadie.
Un cristiano bíblico estará de acuerdo en que para ser fiel a Jesús y a su Palabra, una iglesia saludable debe tomar como fundamento la enseñanza de la Palabra de Dios.  Pero una iglesia que opera como un negocio, cuyo fundamento descansa en métodos diseñados por los hombres para incrementar el número de miembros, produce convertidos que son bíblicamente analfabetos.

Una de las principales metas de este movimiento con propósito, como ya mencionara, es el crecimiento de la iglesia. Este desarrollo depende en añadirle nuevos miembros a las iglesias, basándose en métodos y técnicas humanas.  Mientras sus promotores dicen que este sistema humano está en la Biblia, hay más que razones para cuestionar este reclamo.

Tal parecería que muchas de estas técnicas del movimiento con propósito están orientadas, en lo que me conviene a mí y supuestamente a la obra, en lugar de lo que yo pueda hacer por usted.  Los líderes exitosos del movimiento con propósito averiguan lo que le atrae a las personas que acuden a sus iglesias, y luego les proveen el tipo de actividades o servicio que creen que complacerá a sus visitantes.  Estas iglesias con propósito están orientadas más como un negocio, mientras pasan por alto la doctrina a fin de no ofender a nadie.

Un cristiano bíblico estará de acuerdo en que para ser fiel a Jesús y a su Palabra, una iglesia saludable debe tomar como fundamento la enseñanza de la Palabra de Dios.  Pero una iglesia que opera como un negocio, cuyo fundamento descansa en métodos diseñados por los hombres para incrementar el número de miembros, produce convertidos que son bíblicamente analfabetos.

Las Escrituras han sido cuidadosamente traducidas del hebreo y griego, a fin de que la Palabra de Dios pueda ser comprendida en el lenguaje vernacular de los pueblos.  Sin embargo, ahora casi a diario escuchamos decir a los “grandes ministros” que es necesario que la Biblia esté redactada en una forma más comprensible, y al hacerlo han tomado la Palabra de Dios y la han ido cambiando por palabras de los hombres, para que se ajuste mejor a sus propios pensamientos, eliminando al mismo tiempo porciones, por considerar que de alguna forma discriminan u ofenden a algunas personas.  Pero... ¿Es esto bíblico?  Hoy en día, no son los hombres los que se ajustan a la Palabra de Dios, sino que la Palabra de Dios es alterada para que satisfaga la carnalidad de los hombres.


La Biblia fue dada por Dios, tal como declaró el apóstol Pablo en su epístola a Timoteo: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Ti. 3:16).

Mientras el registro Sagrado fue escrito por manos humanas, sus palabras fueron inspiradas por Dios.  Pero no sólo fueron inspiradas, sino que la Escritura declara que no puede ser alterada, añadiéndole o quitándole.  Note lo que dice el libro de Apocalipsis: “Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro.  Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro” (Ap. 22:18, 19).

Por consiguiente, de acuerdo con la Escritura, los seres humanos están avanzando por un camino peligroso cuando se toman la libertad de añadir o borrar lo que Dios ha dicho.  No obstante, es un hecho que muchos de los pastores que desean tener iglesias “acogedoras”, hacen que la Palabra de Dios sea más aceptable, alterándola y reinterpretándola, al transformarla en ideas y puntos de vista de los hombres.

El Mensaje... ¿De quién?

Por ejemplo, considere una nueva versión de la Biblia publicada en inglés, que se titula El Mensaje, cuyo editor es Eugene Peterson, la cual es descrita así: «Una traducción contemporánea de la Biblia de los lenguajes originales, redactada para presentar ritmo, eventos e ideas en el idioma diario». Esta versión “parafraseada” de la Biblia, en realidades sólo los pensamientos y puntos de vista del señor Peterson.  Peterson tomó las palabras cuidadosamente traducidas de la Biblia y las puso en sus propias palabras en inglés.

Por ejemplo, considere la siguiente porción de la Escritura tomada de Juan 3:17, que dice: “Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él”. La traducción del señor Peterson dice: «Él vino para ayudar, para poner al mundo correcto nuevamente».

No hay necesidad de ser un erudito bíblico para comprender que la frase “para que el mundo sea salvo por él”, significa que por el sacrificio expiatorio del Señor Jesucristo, podemos ser redimidos del juicio que merecemos por nuestros pecados y así poder ir al cielo.  Debería ser obvio que usar la frase «vino para ayudar», distorsiona completamente el significado de lo que Jesús dijo.  Y luego «poner al mundo correcto», no tiene nada que ver con la salvación de las almas.  De hecho, esto suena como el evangelio social para reformar al mundo mediante la acción política.

El pastor Rick Warren, autor del libro Una iglesia con propósito, es uno de quienes más apoya al señor Peterson y a su Biblia El Mensaje. Mientras Warren asegura que está usando la Biblia, cuando cita El Mensaje, de hecho no es así, porque está refiriéndose a los pensamientos de un hombre que piensa que está declarando lo que dice la Escritura.

Pero tal vez usted se pregunte: «Pero... ¿Qué hay de malo con esto?  ¿Acaso no es mejor leer alguna versión de la Biblia, que no leer ninguna?».  Es cierto que algunos cristianos aunque han sido creyentes por años, aseguran que todavía tienen dificultad para entender la Escritura que ha sido traducida palabra por palabra de su texto original, por lo tanto si alguien concibe una forma para hacer que se pueda comprender más fácilmente, ¿acaso no sería esto un gran instrumento para plantar semillas para el evangelio de Jesucristo?

Esta línea de razonamiento tal vez suene aceptable.  Sin embargo, también sabemos que lo que al hombre le parece correcto, bien puede estar equivocado de acuerdo con la perspectiva de Dios.  Además, cuando confiamos en los pensamientos de hombres, en lugar de fiarnos en las Palabras del Creador, lo más seguro es que seremos engañados. Con respecto a El Mensaje del señor Peterson, hay algo que debe quedar bien claro: Si quiere la verdad y sólo toda la verdad, lea la Biblia, no la conjetura de lo que piensa algún hombre de lo que realmente dijo Dios.  De otra manera usted tiene el potencial de cometer suicidio espiritual.

Relevancia sin compromiso

Mientras es cierto que el cristianismo debe ser relevante para poder ser efectivo, ¿hasta dónde podemos alejarnos de las normas bíblicas y todavía ser testigos fieles del evangelio de Jesucristo?

Si escucha regularmente la programación  de Radio América ya estará enterado de la nueva tendencia que está arrasando la iglesia cristiana hoy, incluso que muchos están diciendo que se avecina un gran cambio.  Que la era de buscar una iglesia amigable ha concluido, y que ahora nos encaminamos hacia otro período de la historia, que se llama «La Iglesia Emergente».  Si no ha oído hablar de esto, trate de hacer una búsqueda en internet, sólo escriba «Iglesia Emergente» en cualquiera de los portales, y le garantizo que se asombrará de lo que va a descubrir.

Rick Warren es uno de los que más apoya a la Iglesia Emergente.  Esto fue lo que escribió en el prólogo del libro de Dan Kimball, titulado La Iglesia Emergente: Cristianismo clásico para nuevas generaciones: «Este libro es un ejemplo maravilloso y detallado de cómo una iglesia con propósito puede lucir en un mundo posmoderno.  Mi amigo Dan Kimball escribe apasionadamente, con un profundo deseo de alcanzar la generación y cultura emergente.  Mientras mi libro ‘La iglesia con propósito’ explica lo que la iglesia está llamada a hacer, el libro de Dan expone cómo hacerlo con los creativos culturales que piensan y sienten en términos posmodernos.  Es necesario que le preste atención a él, porque los tiempos están cambiando».

Es cierto que durante las décadas pasadas muchas tendencias han llegado y se han ido, tal como declaró el señor Warren en el prólogo del libro de Kimball.  Como pastor he observado, cómo las iglesias adoptan muchos estilos contemporáneos en la adoración, en la programación, la arquitectura, la música y otros elementos.  Cualquiera sea el estilo, pronto pasa de moda.  Es así como los ciclos de cambio se han ido acortando cada vez más, ayudados por la tecnología y los medios noticiosos.  Siempre están apareciendo nuevas formas y nuevas modas.

Pero casi todas estas nuevas tendencias no tienen fundamento en la sana doctrina bíblica.  De hecho, la razón de por qué aparecieron, es porque muchos cristianos fueron vulnerables a «nuevos vientos de doctrina» que no tienen base bíblica.

De acuerdo con la Biblia, en los últimos días, estos vientos de doctrina serán “doctrinas de demonios”que influenciarán a cristianos que se aparten de la verdad y tengan “comezón de oír”: “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias” (2 Ti. 4:3).

Warren no sólo apoya la Iglesia Emergente, sino que cree que eso es exactamente lo que se requiere en este tiempo.  Está convencido que en eso se convertirá la iglesia con propósito que él fundó, en el mundo posmoderno.  He aquí lo que dice en la página 7 del libro de Kimball, La Iglesia Emergente: Cristianismo clásico para nuevas generaciones: «En los pasados veinte años, los que buscan espiritualidad han cambiado mucho.  En primer lugar, ahora son mucho más que antes.  Los hay por todas partes.  Nunca he visto tantas personas tan hambrientas por descubrir y desarrollar la dimensión espiritual en sus vidas.  Es por eso que hay tan vivo interés en el pensamiento oriental, las prácticas de la Nueva Era, el misticismo y lo trascendente».

Él además explica lo que debe hacer «la Iglesia Emergente a fin de emerger». Sigue diciendo en las páginas 7 y 8: «Hoy, quienes buscan espiritualidad, están hambrientos por símbolos y metáforas, y experiencias e historias que revelen la grandeza de Dios.  Como están cambiando constantemente, debemos ser tan sensibles con ellos como lo fuera Jesús; debemos estar dispuestos a reunirnos con ellos en su propio territorio y hablarles en formas que puedan comprender».
Proseguiremos ahora con la línea de razonamiento de Warren, a través de su conclusión lógica basada en la idea de que el mundo está hambriento por un punto de vista oriental, la Nueva Era, el misticismo y la iluminación espiritual.  Ahora, si es necesario reunirnos con estos que andan buscando “espiritualidad” en su propio territorio, ¿no se requerirá entonces que el cristianismo se vuelva más místico?

¿Emergiendo en qué?

Rick Warren y otros dicen, que necesitamos prestar atención a la Iglesia Emergente.  Que las cosas están cambiando, y que la Iglesia Emergente tiene las respuestas para nuestra generación.  Pero... ¿Hacia dónde emergerá la Iglesia Emergente?  ¿Será acaso en una forma de cristianismo que abrace las experiencias en lugar de la Palabra de Dios?

Dan Kimball, como ya mencionáramos, es el autor del libro La Iglesia Emergente: Cristianismo clásico para nuevas generaciones.  También pastorea ahora una iglesia en Santa Cruz, California, llamada Cristianismo Clásico para Nuevas Generaciones, y hace la siguiente declaración en la introducción de su libro, páginas 13 y 14: «Creo con todo mi corazón que pronto tendrá lugar esta discusión acerca de la cultura cambiante y la Iglesia Emergente.  Mientras muchos de nosotros hemos estado preparando sermones y manteniéndonos ocupados con los asuntos de nuestras iglesias, algo alarmante ha estado ocurriendo en el exterior.  La que en un tiempo era una nación cristiana con un punto de vista judeo cristiano, rápidamente se está convirtiendo en poscristianismo sin iglesia, en una nación imposible de alcanzar.  Nuevas generaciones están surgiendo a nuestro alrededor sin influencia cristiana.  Por lo tanto tenemos que volver a considerar virtualmente todo lo que estamos haciendo en nuestros ministerios».

Ciertamente, el clima espiritual en Norteamérica ha cambiado radicalmente en los últimos años, tal como dice Kimball, pero no sólo allí, sino que este cambio se advierte en el mundo entero.  Muchos, incluyendo Warren y Kimball usan el término «era poscristiana» para describir los días en los cuales estamos viviendo.  Dicen que mientras la era en que las personas buscaban iglesias amigables tuvo éxito en llevar a toda una generación de creyentes a Jesús, ese tiempo es pasado.  Que ahora necesitamos encontrar nuevos métodos innovadores para poder alcanzar a esta generación para Jesús.

El libro del señor Kimball, La Iglesia Emergente: Cristianismo clásico para nuevas generaciones, fue escrito para este propósito.  Él no sólo identifica los problemas que cree que está enfrentando ahora la iglesia, sino que provee las respuestas y las soluciones.  Él cree que la iglesia para el futuro debe ser más sensual, basada en experiencias, y le llama a esto «cristianismo clásico».

Tal vez el término «cristianismo clásico»sea nuevo para usted.  Mientras no es mi intención describir todo lo que significa esta expresión en este breve artículo, uno de los capítulos del libro de Kimball que se titula «Reconstruyendo el cristianismo clásico en la Iglesia Emergente» nos ayudará a entender hacia dónde se encaminan.  Mencionaremos algunos de los subtítulos de este capítulo: «Venciendo el temor a la adoración y enseñanza multisensorial», «Creando un espacio sagrado para la adoración clásica», «Esperando lo espiritual», «Creando experiencias multisensoriales en reuniones de adoración», «Convirtiéndonos nuevamente en narradores de historias» y «Predicando sin palabras».

Pero... ¿Qué dice la Biblia acerca del cristianismo clásico y de la llamada Iglesia Emergente?  ¿Acaso la meta del cristianismo se basa en las experiencias o en la Palabra de Dios?  “Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Jn. 8:31, 32).  Declarando además: “¿Por qué no entendéis mi lenguaje?  Porque no podéis escuchar mi palabra” (Jn. 8:43).

Creo que ya usted habrá comprendido que la Iglesia Emergente se basa más en las experiencias que en la Biblia.  Además, que para ellos la Palabra de Dios ocupa una posición secundaria a la “adoración”.

Mientras Dan Kimball y otros promotores de la Iglesia Emergente pueden ser sinceros en sus esfuerzos para evangelizar a la generación posmoderna, y creen que están representando genuinamente las Escrituras, hay cosas verdaderamente preocupantes que necesitamos tratar.  El desviarse de la Palabra de Dios por buscar experiencias extra bíblicas puede abrirle la puerta al engaño.  Mientras adorar al Señor es una parte muy importante de la fe cristiana, hay problemas que pueden ocurrir si la adoración suplanta la exposición de la Palabra.

Dan Kimball ve una nueva generación de adoradores cuyo fundamento son las experiencias, algo que es esencial en la Iglesia Emergente.  En una sección de su libro subtitulada «Verdaderos adoradores en una reunión de adoración», escribe en la página 185: «Debemos regresar a una aproximación no separada por barrotes para adorar y enseñar, de tal manera que cuando nos reunamos, no haya duda de que estamos en la presencia de Dios.  Creo que tanto creyentes como incrédulos en nuestra cultura emergente, están hambrientos por esto.  No se trata de apologética inteligente o una cuidadosa predicación expositiva y exegética, o de grandes bandas musicales de adoración... Las generaciones emergentes están hambrientas por experimentar a Dios en la adoración».

Obviamente, a fin de que ocurra esto, tendremos que incorporar cambios.  Kimball expresa todo esto en su libro y ofrece un número de sugerencias las cuales detalla en un gráfico que muestra cómo la “iglesia moderna” debe ajustarse y avanzar hacia «una aproximación no separada por barrotes» para adorar.  Algunas de ellas son:

•    «Los servicios tradicionales amigables y contemporáneos deben cambiar a experiencias espirituales y místicas.
•    Los vitrales de vidrios coloreados que fueron removidos de las iglesias y reemplazados con pantallas de video, deberán ser colocados nuevamente.
•    Los santuarios alumbrados y colmados con flores, necesitan ser oscurecidos porque la oscuridad estimula un sentimiento de espiritualidad.
•    El punto central del servicio, que era el sermón, debe ser cambiado, de tal forma que este punto central sea una experiencia holística.
•    El empleo de la tecnología moderna que se usa para la comunicación en la iglesia contemporánea, debe cambiar, para que así quienes atienden la iglesia puedan experimentar lo antiguo y místico».

Mientras reconozco que estamos viviendo en un tiempo en que la tecnología es la clave del entretenimiento y el estímulo visual es un instrumento necesario para captar la atención de esta generación, yo le pido que considere lo que enseña la Biblia.  Pero... ¿Qué en cuanto a menos predicación de la Palabra y más experiencia?  ¿Puede alguien citar el capítulo y versículo que justifique esto?  ¿Qué acerca de la idea que el estímulo visual es la fórmula para inducir una atmósfera espiritual que atraiga a las personas a Jesús?  ¡Por favor!  ¿En dónde se encuentra todo esto en la Biblia?

Yo no sé qué piensa usted, pero me preocupa mucho cada vez que oigo hablar acerca de toda esta metodología de la Iglesia Emergente, de abandonar la predicación expositiva de la Palabra de Dios, la apologética y la exegética, por el supuesto bien de una generación que «está hambrienta por experimentar a Dios».  Y no puedo dejar de preguntarme: ¿No podrá ser todo esto otra forma para entorpecer al cristianismo a fin que ya no sepa más todo lo que Dios ha dicho?  ¿Cuán efectivo puede ser un cristianismo basado en experiencias, cuando se trata de saber quiénes somos, en que punto nos encontramos en el tiempo, y hacia dónde nos encaminamos?

El Señor Jesucristo dijo que regresaría otra vez, ¿cuántos de los que profesan ser cristianos estarán listos para cuando retorne?

Fe antigua y futura

El doctor Robert Webber, más conocido como «Bob», es reconocido por pastores, líderes de denominaciones, eruditos y personas laicas, como una de las autoridades más destacadas en la renovación de adoración.  Él regularmente dirige seminarios para casi la mayoría de denominaciones en América del Norte, a través del Instituto de Estudios de Adoración, el cual fundó en 1995.

Antes de que fuera nombrado a su posición actual en el Seminario Teológico Bautista del Norte, el doctor Webber enseñó en el Colegio Wheaton por 32 años, como profesor de teología.  Es autor de más de cuarenta libros y contribuye regularmente con artículos a numerosas revistas y periódicos.  Pertenece a la junta directiva de los editores de la revista Worship Leader de Chuck Fromm.

Yo me enteré por primera vez del punto de vista del doctor Webber cuando leí un artículo escrito en la edición de mayo y junio de esta revista, titulado «Se necesita: Talento antiguo y futuro». Bajo el subtítulo «El llamado por un talento antiguo y futuro de adoración», Webber escribió: “Personalmente estoy más que gratificado al ver el cambio hacia una recuperación de lo antiguo.  Mientras se han producido muchos buenos coros durante los pasados cuarenta años, el rechazo a las fuentes de los himnos y a la adoración del pasado ha resultado en una fe que tiene dos centímetros y medio de profundidad».

En este artículo, el doctor Webber declaró que «el Espíritu está trabajando en una cosa nueva en la iglesia, y una adoración antigua y futura está naciendo». Citó un buen número de cosas que cree que son necesarias para que «obreros con talentos» descubran si van a ser una parte clave en el éxito de este nuevo movimiento.  Algunas de ellas son:

•    «Redescubrir cómo actúa Dios a través de los símbolos sagrados del agua, el pan y vino, el aceite y la imposición de las manos.
•    Redescubrir la naturaleza central de la mesa del Señor en la santa cena, el partimiento del pan, comunión y Eucaristía.
•    Redescubrir cómo se integra la espiritualidad congregacional por medio de la celebración durante el Adviento, Navidad, Epifanía, Cuaresma, Semana Santa, Pascua y Pentecostés».

Mientras que sí estoy de acuerdo con lo que dice el doctor Webber, que beneficiaría mucho a la iglesia en general que volvieran a cantar los grandes himnos que escribieron hombres y mujeres de Dios en el pasado exponiendo la sana doctrina bíblica, tal parece que no es a eso a lo que se refiere, cuando dice que debemos regresar a «lo antiguo».  De hecho, en su lista de cosas en donde hace un llamado «por un talento antiguo y futuro de adoración», menciona una serie de términos e ideas que no podemos encontrarlas en la Biblia.

Por ejemplo, note cuando se refiere a los «símbolos sagrados del agua, el pan y vino» o a su mención de la «Cuaresma» como un medio para «descubrir la espiritualidad congregacional».  Mientras estas ideas pueden ser antiguas, ya sabemos de dónde se originaron.  Además, cuando se refiere a «redescubrir la naturaleza central de la mesa del Señor en la santa cena, el partimiento del pan, comunión y Eucaristía», lo primero que viene a mi mente es el programa de «la nueva evangelización» que se está llevando a cabo en la actualidad.  ¿Sabía usted que el papa Juan Pablo II llamó «por una visión misionera» centrada en «reavivar el asombro centrado en la Eucaristía» para llevar al mundo hasta el Jesús Eucarístico?

¿Estará emergiendo esta fusión de la iglesia?

El doctor Webber es uno de los principales promotores de la Iglesia Emergente.  Ha escrito un buen número de libros sobre esta materia incluyendo Evangelismo antiguo y futuro: Haciendo de su iglesia una comunidad de fe, y Evangelismo antiguo y futuro: Volviendo a concebir el evangelicalismo para un mundo posmoderno.

A fin de clarificar los puntos de vista del doctor Webber, llevé a cabo una investigación adicional.  Encontré una entrevista que él publicó en el sitio de internet www.TheOoze.com. Allí, respondiendo a la pregunta: «¿Cómo cree usted que lucirá la iglesia evangélica de Norteamérica de aquí a veinticinco años?», el doctor Webber respondió: «El cristianismo será menos nacional, menos culturalmente formado.  Serán pequeños grupos de comunidades en vecindarios.  La iglesia estará centrada en las personas, no en edificios, en comunidades, no en programas, en estudios, no en adoración llamativa».

Ciertamente, este punto de vista del futuro suena razonable y aceptable desde una perspectiva bíblica.  De hecho, casi hasta podríamos expresar un sincero «¡Amén!» a sus palabras, pero su siguiente declaración le añade una dimensión completamente diferente a la dirección hacia la cual cree él que está emergiendo el cristianismo.  Agregó: «Símbolos bíblicos tales como la identidad bautismal y la acción de gracias por la Eucaristía tendrán un nuevo significado.  La iglesia estará menos preocupada por tener escatología (es decir profecía) y más comprometida con ser una comunidad escatológica».

Con el paso de los años, he observado que la predicción del doctor Webber respecto al futuro de la iglesia, parece ser correcta.  Muchos que en un tiempo estaban anticipando el retorno inminente de Jesús, ahora están completamente dormidos.  Algunos están diciendo: «Tal parece que el Señor ha retrasado su venida».  Otros afirman: «Hemos sido engañados por pastores y maestros que nos enseñaron que la segunda venida es el retorno literal de Jesús para establecer su reino».  Esas mismas personas aseguran hoy, «que los cristianos establecerán el reino de Dios aquí en la tierra durante el reinado Eucarístico de Jesús».

Después de leer la predicción del doctor Webber de que «Símbolos bíblicos tales como la identidad bautismal y la acción de gracias por la Eucaristía tendrán un nuevo significado», ordené su libro Evangelismo antiguo y futuro.  Y esto fue lo que leí en la página 114: «Un breve vistazo a la enseñanza de la Eucaristía desde el período antes de Nicea provee revelación de la comprensión antigua de la iglesia.  Los Padres de la Iglesia enseñaban que el alimento espiritual continuo fue provisto a creyentes en esta gran fiesta.  Primero es claro por los escritos del Mártir Justino a mediados del segundo siglo, que éste no era un símbolo vacío.  Cristo está realmente presente en el pan y el vino.  Él nos alimenta en conmemoración de su salvación.  Nos alimenta por medio de su presencia lo cual se logra mediante la oración».

La idea de que Jesús está presente en la Eucaristía es una enseñanza católico romana.  Se basa en la transubstanciación, en la creencia que mediante este hecho “mágico” Jesús se manifiesta en la Eucaristía.  ¡El Jesús Eucarístico no es el Jesús de la Biblia, es “otro Jesús”!

La Iglesia Emergente: ¿Está emergiendo, o volviendo a emerger?
¿Quién está evangelizando a quién?

Quienes apoyan la Iglesia Emergente, escriben y hablan apasionadamente acerca del evangelismo, están comprometidos con alcanzar a la generación posmoderna.  Dicen que su meta es comunicar las verdades del cristianismo en una forma que pueda ser comprendida por esta generación.  Están dispuestos a adaptar o cambiar lo que sea necesario cambiar, a fin de ser evangelistas destacados.

Mientras los evangelistas con propósito removieron la cruz, en el sentido teológico de la palabra, y otros símbolos cristianos de los servicios de la iglesia con tal de alcanzar a la generación posmoderna, también llamada la «Generación Equis», se muestran atraídos por las cruces, las velas, los vitrales de colores, la liturgia y los sacramentos.

Julie Sevig, en un artículo titulado Antiguo nuevo que escribió para la publicación The Lutheran, dice: «Los posmodernos prefieren encontrar a Cristo usando todos sus sentidos.  Eso es parte de la atracción de la liturgia clásica o adoración contemplativa: el incienso y velas, el hacer la señal de la cruz, el gusto y olor del pan y el vino, el tocar los iconos y el ser ungidos con aceite». En el libro Tsunami del alma: Hundirse o nadar en la cultura del nuevo milenio, publicado en 1999 por Zondervan, Leonard Sweet dice: “Los posmodernos desean un Dios que puedan sentir, tocar, oír y oler, una inmersión completa y sensorial en lo divino».

La señora Sevig entrevistó a Karen Ward, directora asociada para adoración de una Iglesia Emergente, y escribió sobre este retorno a lo tradicional.  Ward dijo: «De hecho está ocurriendo un matrimonio interesante entre evangélicos y la liturgia.  Los evangélicos están usando tradiciones de las iglesias litúrgicas, la ortodoxa, la luterana y la católica.  Aunque han tenido una experiencia limitada usando sus nuevos símbolos descubiertos, rituales y tradiciones, los mismos están infundiendo vitalidad, espíritu y vida que está alcanzando a las personas».

Es un hecho documentado que los libros del doctor Robert Webber están ganando convertidos.  Pero... ¿quiénes son esos convertidos, y en qué se están convirtiendo?  La respuesta a esta pregunta podemos encontrarla en un sitio de internet de la iglesia católico romana en inglés que se llama Lista de lectura cristiana antigua y futura. Allí aparecen enumerados varios libros del doctor Webber, tal como Fe antigua y futura.

Tal parece que la Iglesia Emergente está volviendo a emerger.  Sin embargo, en lugar de regresar a la Palabra inspirada de Dios en el Antiguo y Nuevo Testamentos, la meta es reintroducir una fe antigua y futura basada en ideas, dogmas, tradiciones y puntos de vista de los padres de la iglesia católico romana.

En años pasados he tenido la oportunidad de viajar a diferentes partes del mundo y de visitar muchos templos antiguos que son oscuros y místicos.  Estos edificios pertenecen a los católicos romanos y a los ortodoxos desde hace muchos siglos.

He observado en estos templos, iconos, estatuas de María con el niño Jesús en brazos, Jesús colgando de la cruz, velas, incienso, “reliquias de santos” y estatuas de “santos”. Mientras hay gran énfasis en lo visual, sensual y místico, hay muy poca evidencia que la Biblia se enseñara alguna vez a las personas.  Si hubiera sido así, no habría ningún énfasis en la parafernalia extrabíblica, imágenes extrasensoriales, sonidos y olores.

Tal parece que la “Iglesia Emergente” actual, y la iglesia que emergió después de Constantino son una y la misma.  Recuerde las palabras del apóstol Pablo registradas en el libro de Hechos: “Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño.  Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos” (Hch. 20:29, 30).

Mientras Rick Warren, Dan Kimball, el doctor Robert Webber y otros pueden estar emocionados acerca de la Iglesia Emergente y la dirección hacia la cual se dirige en la actualidad, todo esto es de hecho un retorno a lo que ya ocurrió en el curso de la historia.  Tal parece que ya se está estructurando la iglesia del Anticristo, es por esta razón que tantos “evangélicos” cada día se tornan más católico romanos.

Una carta abierta al pastor Rick Warren

El 5 de julio, el periódico Washington Times publicó un artículo a través de internet informando que el pastor Rick Warren le dijo a su audiencia musulmana, la Sociedad Islámica de Norteamérica, cuyas siglas en inglés son ISNA, que visualizaba «una coalición de credos». Así sea que el pastor Warren lo sepa o no, este es sólo otro intento por integrar la religión mundial única descrita en los capítulos 13 y 17 de Apocalipsis.

Realmente, no me gusta hablar ni de Rick Warren ni de ningún otro pastor, que como él ha extraviado el camino.  Sin embargo, considero que como ministro del Señor tengo la obligación de mantener informados a los lectores de todo lo que está ocurriendo.

Después de leer lo que el Washington Times comentó acerca de su mensaje a un grupo de musulmanes espiritualmente perdidos, siento que es necesario dejar saber esto a través de una carta abierta, a quienes muchos consideran como el pastor más influyente en Estados Unidos, o como algunos dicen, en el mundo.

Pastor Warren, usted le suplicó a los ocho mil radioescuchas musulmanes que estaban oyéndole el sábado 4 de julio de 2009, que trabajaran unidos para solucionar los problemas más grandes del mundo, cooperando en una serie de proyectos entre personas de diferentes grupos religiosos.  Usted dijo: «Los musulmanes y los cristianos podemos trabajar unidos en favor del bien común, sin comprometer ni mis convicciones ni la convicciones de ustedes».

Pastor Warren, usted comprometió las convicciones de los musulmanes que le escuchaban.  El hecho de decir: «Mi fe más profunda está en Jesucristo», no es suficiente para esas pobres personas que están perdidas, y quienes cualquier día van a enfrentar una eternidad en el infierno sin Cristo.  Usted tuvo y tiene la oportunidad de presentarles el evangelio, pero no lo hizo ni lo hace, y por eso tendrá un día que rendir cuentas.

Los «problemas más grandes del mundo» siempre estarán con nosotros.  El Señor Jesucristo así lo dijo en Mateo 26:11: “Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis”.  Discúlpeme, pero tengo que concluir diciéndole que usted está más interesado en la unidad ecuménica, en solucionar los problemas del sida, la pobreza y otros asuntos sociales, que en la salvación de los perdidos.  El sábado pasado tuvo la oportunidad de oro que el 99,9% de los cristianos norteamericanos, jamás tendrán.

Usted les dijo, que no estaba interesado en entablar un diálogo religioso con ellos.  Como en cada ocasión en que ha tenido contacto con diferentes denominaciones y grupos religiosos, ni siquiera mencionó el evangelio.  Cuando se dirigió a grupos judíos, incluso hasta les explicó, cómo podían también ellos estructurar una mega-sinagoga, tal como su propia iglesia Saddleback en Lake Forest, California.  ¿Cree qué es posible ponernos de acuerdo en esto, siendo que siempre omite las buenas nuevas?  Hay salvación en Cristo, sólo en Cristo: “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hch. 4:12).  El tiempo que queda es corto, por lo tanto le recomiendo que adopte una decisión consciente y sea un verdadero seguidor del Señor Jesucristo.

Usted le dijo a este grupo de musulmanes: «Hablar es algo barato, pero amar es algo que podemos realizar unidos.  Debemos hacer algo para modelar lo que es vivir en paz, vivir en armonía». Pastor Warren, usted conoce su Biblia mucho mejor que eso, ¿cierto?  La Biblia dice que nunca estaremos en paz y armonía en este mundo hasta que gobierne el Mesías desde su reino teocrático.  La Organización de las Naciones Unidas pregona esta misma clase “de conceptos paganos”. ¿Cree que está por encima de eso?  Usted nunca se atrevería a sugerirle a su audiencia musulmana que ore por la paz de Jerusalén, tal como nos insta Salmos 122:6 con estas palabras: “Pedid por la paz de Jerusalén; sean prosperados los que te aman”.  ¡Sin embargo, está presionando en favor de una necia e imposible paz ecuménica!

En su discurso, incluyó tres sugerencias:

1. Crear una coalición para ponerle fin al estereotipo religioso,
2. Trabajar unidos para restaurar la civilidad en la sociedad norteamericana, y
3. Adoptar una posición común en contra de los ataques a la libertad de religión y libertad de expresión.

Hay civilidad en la sociedad norteamericana, por lo tanto ¿por qué está sugiriendo que no hay?  No obstante, de esto no encontrará mucho en la sociedad islámica.  ¿Por qué no ve el documental El apedreamiento de Soraya M?  Es la historia real de lo que le ocurrió a un grupo de inocentes mujeres musulmanas.  Fue algo más repugnante y sangriento que cualquier película de horror, ¡pero esto es realidad, no ficción!  Los musulmanes a quienes usted les habló, saben todo acerca de este procedimiento.  La Sociedad Islámica de Norteamérica, al igual que los musulmanes en el mundo entero, ¡desean imponer su ley, la Ley Sharia en todas partes de la tierra!  Usted perdió una oportunidad única al no instarlos para que se opongan a un gobierno islámico que lleva a cabo tales atrocidades.

Pastor Warren, usted luego pasó a decir que los medios noticiosos ignoraban por completo lo que los cristianos y los musulmanes creen.  Ellos saben muy bien lo que ambos creen.  Están convencidos que los cristianos son los nuevos talibanes, y ahora están presionando para que se apruebe una nueva legislación que proteja a los musulmanes.  Luego les dijo: «Es la verdad la que nos hace libres». ¿Por qué tomó a Juan 8:32 fuera de su contexto?  Usted tergiversó las propias palabras del Señor Jesucristo, cuando debería haber estado proclamándolas.

Declaró que estaba impresionado por todo el trabajo caritativo que había hecho la Sociedad Islámica de Norteamérica.  Pero... ¿Cuál es la labor caritativa que han hecho ellos?  Tal como dice Steve Emerson experto en terrorismo: «La Sociedad Islámica de Norteamérica ha sido una sombrilla y la promotora de grupos que han estado involucrados en el terrorismo».  Aquí, bien pudo haber aprovechado la oportunidad, pero no lo hizo porque de haberlo hecho no lo invitarían nuevamente para que les hablara.

Joseph Farah, el periodista conservador director de World Net Daily dice: «Suficiente es con decir que la Sociedad Islámica de Norteamérica no es amiga de los cristianos, ni de Estados Unidos». Sin embargo, en el año 2007, usted pastor Rick Warren fue uno de los muchos “líderes evangélicos” que firmó un documento implorándole perdón a los musulmanes, por todas las acciones malas perpetradas en el pasado en contra de ellos por los cristianos.  Y yo lo pregunto: ¿Cuáles fueron esas acciones malas que cometieron los cristianos verdaderos en contra de los musulmanes?  Ahora, pastor Warren, con esto fue más allá del proxenetismo y hasta actuó como un necio junto con los otros que firmaron ese documento.

Incluso, hasta el periódico secular Washington Times, hizo la siguiente observación: «El señor Warren, casi no mencionó ni a Jesús ni a Dios». Pero como sí enfatizó el trabajo y las buenas obras, esto reforzó la creencia de los miembros de la Sociedad Islámica, de que las buenas obras los ayudarán a llegar al cielo.

Pastor Warren, usted declaró que estaba comprometido con “el bien común” y que había recibido la orden “de respetar a todos”.  Usted prefiere ignorar las palabras del Señor Jesucristo, quien dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Mr. 16:15).  Me parece que lo que más le interesa es marchar con las manos unidas, junto con los líderes de los diversos credos religiosos por el camino que conduce hacia una religión mundial.

Literalmente, está teniendo lugar un despertar espiritual entre los musulmanes, quienes están volviéndose a Jesús, particularmente fuera de Estados Unidos.  Habría sido muy hermoso, pastor Warren, si hubiera pensado en esto y lo hubiera compartido con ellos.  No esperábamos que en esta conferencia, hiciera un llamado como los que se hacen desde el púlpito, pero si teníamos la esperanza que levantaría en alto el Nombre del Príncipe de Paz que vendrá nuevamente y le ofrece vida eterna a todo el que le dice: “...¿Qué debo hacer para ser salvo?” (Hch. 16:30b).  Muchos sólo querían oírle decir entre sus muchas declaraciones ecuménicas, «Que era imposible solucionar todos esos problemas en el mundo, sin la ayuda de Dios», ¡pero ni siquiera esto hizo!

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